Gripe y resfriado común, cómo aprender a distinguirlos

Todos nos hemos sentido acatarrados alguna vez y conocemos sus síntomas. Se estima que la media de contagio anual en un adolescente o adulto joven es de 3 veces al año.
El resfriado común es una inflamación leve de las mucosas respiratorias causada por un grupo de diferentes virus que produce estornudos, secreción nasal, tos y expectoración.
Medidas preventivas
El paciente puede actuar a dos niveles en la prevención de las enfermedades respiratorias: el primero, sobre el mecanismo de transmisión, utilizando medidas higiénico-sanitarias para tratar de evitar el contagio entre personas y, el segundo, mediante actuaciones en el individuo para evitar que caiga enfermo, esto es, mediante la vacunación en el caso de que haya gripe. En el caso del resfriado común, en la actualidad no existe ninguna vacuna que haya demostrado una alta eficacia. Los antibióticos no están indicados al ser una enfermedad vírica; solamente son útiles en el caso de que existan complicaciones y siempre que hayan sido recetadas por prescripción médica.
Higiénico-sanitarias
Vías para evitar contagiar y ser contagiados
Es importante lavarse las manos con frecuencia y utilizar pañuelos de papel desechables al toser evitando tocarse la boca o nariz. Asimismo, si no dispone de pañuelos cubrirse con el dorso del antebrazo al toser o estornudar. Asimismo, evite compartir toallas, vasos, cubiertos y utensilios que puedan estar en contacto con la saliva y secreciones. También se recomienda evitar contactos cercanos. Lavar frecuentemente superficies donde puedan depositarse el virus: muebles, pomos y objetos. La ropa y utensilios de comida (vajilla, vasos, etc.) utilizados por las personas enfermas no es necesario que se laven separadamente pero si de forma apropiada con los detergentes habituales.
Contexto
Temporada de vacunación, entre octubre y noviembre
La vacuna de la gripe está recomendada tanto en personas sanas como en enfermos crónicos y produce una protección que empieza a ser efectiva a partir de las dos semanas de su administración. Evita padecer la enfermedad en un alto porcentaje de personas y en ocasiones si el paciente enferma de gripe esta será más leve y sin complicaciones, disminuyendo la hospitalización y la mortalidad. Cada año la Organización Mundial de la Salud recomienda la composición de la vacuna teniendo en cuenta el análisis de los virus detectados en los años precedentes. La campaña de vacunación en nuestro país se desarrolla en octubre-noviembre para prevenir la epidemia estacional.
¿Qué pacientes deben consultar a los servicios sanitarios?
Deberán consultar a los servicios sanitarios pacientes con riesgo a sufrir complicaciones y los pacientes que sientan dificultad al respirar, dolor torácico, aspecto azulado de la piel o alteración de la conciencia. Existe la posibilidad de que la enfermedad complique causando neumonía, otitis, sinusitis, meningitis, etc,. Esto es más frecuente en personas pertenecientes a grupos de riesgo como son embarazadas, enfermedades cardiovasculares, pulmonares, renales y hepática crónicas, diabetes, inmunodeprimidos (personas que padecen enfermedades o reciben tratamiento que deprimen su sistema defensivo), personas menores de 18 años que reciben tratamiento prolongado con aspirina, mayores de 65 y menores de 2 años y personas con obesidad mórbida.